Cada día comienza con un acto de coraje y esperanza:
levantarse de la cama.
Es difícil, pero cada día menos complicado. Quizás te cuestiones de qué estoy hablando. Relataré un suceso previo para iniciar con este debraye. Cada día vemos en la sociedad más enfermedades mentales, se incrementan las personas que pasan por trastornos de este tipo y no le damos el interés debido. Y aquí va mi mayor interrogante...
¿Por qué al decir "TENGO GRIPE" nadie mira de manera diferente? ¿Por qué cuando digo "SOY BIPOLAR, TENGO UN TRASTORNO ESQUIZOAFECTIVO, CURSO CON DEPRESIÓN, VOY AL PSIQUIATRA, VOY AL PSICÓLOGO" la mirada cambia, su actitud se vuelve extraña?
¿Qué pasa aquí? ¿Qué acaso el cerebro no es también un órgano dentro de nuestro cuerpo? ¿O es algo ajeno? Es triste que en pleno siglo XXI sigamos con tabúes sobre cualquier tipo de trastorno mental. Y lo hace aún más denigrante la propia sociedad. Ella, quién causa que esto aumente, acelere y no se acepte. Ayer una amiga muy preocupada mandó un mensaje, en el que decía se encontraba conmocionada por una nota suicida recibida de su amiga. Su amiga ya no respondía. Mi amiga estaba realmente triste y sentida por esta situación, emocionalmente responsable por haber sido la última que recibía un mensaje de ella. Cuando lo platicó, me sentí impotente. Pensé que podíamos haber hecho más y no lo habíamos logrado. Aún cuando desconocía el detrás de esta persona quién había decidido quitarse la vida. Si lo hizo o no, en ese preciso instante lo desconocíamos. Nadie merece decidirlo, no deberíamos siquiera incluirlo en nuestros pensamientos. Sin embargo, es realmente imposible no pensarlo cuando se cursa con este tipo de trastornos.
Pareciera que esta sociedad no entiende o tiene la iniciativa de ser empático con alguien que padece algún trastorno mental. Me da la impresión que jamás sucederá hasta que pasen por uno. Y claro, no lo deseo. Es sólo no creer necesario llevarlo a tal punto para poder comprender que alguien necesita ayuda. Que esa persona necesita atención y tú puedes ser el medio para que se otorgue.
Ir al psiquiatra está bien, ir al psicólogo es necesario en cada etapa de nuestra vida. No es que estemos "locos" es una incorrecta denominación a las personas con padecimientos mentales, incluso hiriente. Acudir con especialistas habla de nuestra salud mental, ¿cuántas veces no ocupan los buscadores de Internet tipeando "tengo depresión, me siento muy triste, es normal escuchar voces, me enojo con facilidad cómo resolverlo"? La mayoría de las páginas no son fuentes confiables y creamos esa idea INCORRECTA. Busquen información de páginas que otorguen veracidad en la información. El Internet no estudió 4 o 7 o 10 años de una carrera y tampoco se desveló o no durmió por los pacientes.
No vas a ayudar a alguien con depresión buscando en internet. Y tampoco la ayudas con tu desigualdad, creando esa brecha entre las personas "normales" y las "locas", así como defines. NO LO VAS A HACER. Escribo esto para hacerte saber que YO, también tengo depresión y quizás no lo has notado. Yo no he decidido ni optado por quitarme una vida, ¿es difícil vivir así? Claro que lo es; sin embargo, sí he decidido escribir para comunicar, he decidido estudiar medicina y japonés para enseñar y tratar, también he decidido hacer otras muchas cosas porque es una manera de enfocar mi mente, lograr evitar pensamientos negativos. Algo que aprendí poco a poco y que es difícil librar durante batallas. Estoy segura de no ser la única, hay muchos de nosotros que tienen su propia lucha. Y tienen miedo de decirlo por la respuesta de los seres que le rodean.
La depresión se resuelve con enfoque, un enfoque en la vida que se pierde al tener esta enfermedad. Así como ella, los otros trastornos mentales también tienen su propia terapia. No somos locos. Solo tenemos una gripa diferente a la tuya, que se trata diferente. Pero, no estamos lejos de ser una persona, somos un ser humano como tú.